El Comienzo
Jahuel llegó a la cumbre del cerro más alto. Desde allí pudo ver por última vez el valle donde había nacido y crecido. Las lágrimas brotaron una vez más. No podía creer lo que estaba viviendo. Era un sueño, un mal sueño: Todo el reino destruído. Toda su familia dispersa y Amaru, ¿dónde estaría Amaru?. Tampoco podía creer, como lo habían asegurado sus hermanos, que Amaru había traicionado al pueblo y a él. No. Amaru no.
mengo!
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Fóbico |
12:45 p. m.
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